La odontóloga Claudia Klattenhoff explica los problemas recurrentes durante el embarazo y cómo combatirlos.
Problemas dentales en el embarazo
PARTO HUMANIZADO ALIVIAR EL DOLOR
El dolor en la labor de parto es natural y lleva a un aumento en la producción de endorfinas aliviando el dolor. La inmersión en agua caliente, técnicas de masaje y respiración y el baile también ayudan. Lo importante es que la mujer se sienta tranquila, con su faceta instintiva al máximo.
Entrevista “Partos en el Agua”al Dr Miguel Espaillat
Entrevista “Partos en el Agua”al Dr Miguel Espaillat por Fernando Moronta.
Recomendaciones de la OMS para la preparación al parto
Derechos de la mujer en el parto y recomendaciones de la OMS
La embarazada y su preparación para el parto
http://www.hijosconsalud.com presenta consejos y recomendaciones para que la embarazada esté preparada para su parto (maleta de la futura mamá)
Desarrollo del feto semana a semana
Hermoso video que nos muestra el desarrollo fetal semana a semana
Fotógrafa especializada en embarazo,bebes,familias…
Os descubrimos hoy la web de la fotógrafa Paula Dietz Rauber, especializada en embarazo,bebes y familia.
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Sin duda una apuesta exitosa ponerse en manos de esta profesional situada en Barcelona, para que capte con su trabajo esos momentos inolvidables que merece la pena recordar durante toda una vida…
Trastornos durante el embarazo (Molestias tipicas y posibles remedios)
El embarazo no es un fenómeno aislado que afecta solamente al aparato genital, sino un acontecimiento que implica y modifica todo el organismo femenino. Las alteraciones que se producen en él pueden provocar molestias que pueden acompañar a la mujer durante los nueve meses, sin que se trate, en la mayoría de los casos, de verdaderos trastornos.
Los primeros y más frecuentes son las náuseas y/o los vómitos matutinos, la salivación abundante, los ardores y leves dolores de estómago, el estreñimiento y los cambios en el gusto y el apetito. Aparecen ya en las primeras semanas de embarazo y, generalmente, desaparecen al tercer mes; no es frecuente que continúen después de este período.
Hasta hace poco se pensaba que estas modificaciones iniciales sólo se debían a cambios psicológicos provocados por el propio embarazo. Hoy se cree que es más probable que se deban a una adaptación inicial incompleta al embarazo por parte del organismo materno, en el que se producen modificaciones hormonales, psicológicas y una respuesta inmunitaria en relación con el nuevo niño.
Otras manifestaciones no específicas del embarazo, pero que pueden acompañarlo durante todo el período, son: las varices en las extremidades inferiores y/o en la zona genital; las hemorroides; el estímulo frecuente a orinar; el cansancio al menor esfuerzo; dolores inconcretos y extensos en las articulaciones; calambres musculares; aumento de las secreciones vaginales.
Además de estas molestias, también se producen modificaciones características del embarazo que alteran, a partir del 4° mes, el aspecto de la mujer: la pigmentación de la piel se acentúa en algunas zonas, las mamas cambian de aspecto y pueden aparecer estrías.
Todavía no se dispone de medios eficaces para la resolución de todas estas modificaciones y pequeñas molestias, sin embargo existen algunas precauciones básicas en el comportamiento y la higiene física que permiten obtener resultados extraordinarios.
MOLESTIAS
SOLUCIONES
Ahogo
Es la dificultad para respirar durante un esfuerzo, a veces incluso mínimo. Puede presentarse en los últimos meses del embarazo y se debe al aumento de peso, al tamaño del útero que impide una respiración correcta y a la disminución de hierro (que aprovecha el feto).
Hay que descansar más, haciendo lentamente las actividades físicas más duras. También son útiles las terapias con hierro, que hay que empezar desde los primeros meses, previa prescripción médica.
Alteración del gusto
Puede aparecer tras los 10-15 días de retraso menstrual y a menudo va acompañado de aversión ante algunos olores (café, perfumes, humo de cigarrillo). Se tiene frecuentemente un sabor metálico en la boca.
Hay que evitar ingerir los alimentos que provocan esta molestia. En los primeros meses pueden permitirse algunos “caprichos alimenticios, si bien con limitaciones.
Alteraciones del sueño
En los primeros meses es frecuente tener una somnolencia continua durante el día y coger enseguida el sueño por la noche, para despertarse pocas horas después y permanecer luego insomne. En el segundo trimestre difícilmente se tienen alteraciones del sueño, pero vuelven a presentarse en los últimos meses en forma de insomnio.
La somnolencia de los primeros meses no necesita terapias y desaparece espontáneamente al inicio del segundo trimestre. El insomnio de los últimos meses se puede curar siguiendo unas normas de comportamiento: dar largos paseos después de cenar, tomar un baño templado antes de acostarse y beber un vaso de leche caliente o una infusión antes de apagar la luz.
Antojos alimenticios
Durante todo el embarazo, no se sabe por qué motivos psicológicos o metabólicos, cambian los gustos alimentarios y aumenta el deseo de comidas dulces o muy saladas.
Se puede permitir satisfacer algún capricho, pero teniendo cuidado en no excederse. No satisfacer un deseo no significa tener posteriormente un hijo con alguna mancha en la piel: eso es sólo una vieja creencia popular.
Ardor de estómago
En algunas mujeres se puede presentar a partir del 4° mes, si bien es más frecuente en los últimos meses. Se debe a la subida de las secreciones gástricas al esófago, lo que se produce a partir del 6° mes, cuando el útero, de unas dimensiones apreciables, comprime el estómago hacia arriba.
Comer con frecuencia. Se aconseja tomar seis pequeñas comidas al día. De esta manera la digestión tapona las secreciones gástricas. Si no fuera suficiente, se puede consultar al médico la posibilidad de recurrir al uso diario de antiácidos, que no eliminan la causa pero atenúan mucho la molestia.
Areola secundaria
Desde el cuarto mes la areola del pezón se hace más grande y parece que aparezca otra alrededor. Se debe a un aumento de la pigmentación cutánea provocada por la situación hormonal del embarazo
Es una modificación fisiológica que desaparecerá algunos meses después del parto, por lo cual no es necesario hacer nada.
Aumento de volumen del abdomen
Algunas veces precede al aumento de volumen del útero, o es desproporcionado respecto a éste. También puede deberse, además, al meteorismo intestinal favorecido por el embarazo.
No es una irregularidad. De todos modos, si se advierte que el abdomen está más tirante de lo normal, hay que evitar las comidas que fermentan y beber mucha agua.
Calambres
Muslos, pantorrillas, pies, duelen inesperadamente de manera aguda, sobre todo por la noche mientras se está durmiendo. Esta molestia es frecuente en los últimos meses y se debe a un desequilibrio electrolítico (calcio, magnesio, fósforo, potasio etc.)
La solución inmediata es la de apoyar enseguida las plantas de los pies en una superficie fría y hacer un masaje en la zona durante algunos minutos. Si los calambres aparecen a menudo, hay que aumentar el aporte alimentario de oligoelementos y sales minerales, diversificando la dieta o tomándolos en forma de preparados farmacéuticos.
Calostro
Secreción amarillenta, viscosa, que sale espontáneamente o con la estimulación de los pezones, en los últimos meses. Es un fenómeno normal debido a las modificaciones de las mamas durante el embarazo.
Es el primer alimento del recién nacido incluso antes de que se produzca la subida de la leche. En el caso de que no se presente antes del parto, no significa que no se vaya a tener leche, como creen muchas mujeres.
Cloasma
Véase: “Manchas del embarazo “.
Dolores de espalda
Pueden aparecer en cualquier momento durante los nueve meses. A veces pueden ser la primera manifestación de una amenaza de aborto o de parto prematuro, en cuyo caso aparecen también, más o menos evidentes, las contracciones o dolor en el bajo vientre. Sin embargo, normalmente se trata de una molestia inofensiva, debida a esfuerzos o a actividad física excesiva, o a posiciones no correctas. La excesiva movilidad de las articulaciones óseas de la pelvis y de la columna vertebral, causada por las modificaciones producidas por las hormonas del embarazo, y el peso de la mujer, son los principales responsables.
Siempre se debe informar al médico para descartar la amenaza de aborto o de parto prematuro. Una vez establecido su origen articular, se tiene que aprender a mantener la espalda en posición correcta, no doblarla nunca hacia delante ni demasiado hacia atrás. También se debe hacer gimnasia para reforzar la musculatura de la columna. Hay que evitar llevar tacones demasiado altos y finos. Es preferible dormir en colchones rígidos.
Dolores de estómago
En casi la mitad de los casos, la subida de las secreciones gástricas al esófago se manifiesta con dolor y no con ardor.
La solución es la misma que para el ardor.
Emesis
Es la sensación de náusea y/o de vómito que prácticamente sólo surge en los primeros meses, casi siempre por la mañana en ayunas, y que no suele repetirse durante el día. Esta molestia es la consecuencia evidente de la adaptación del organismo de la mujer al embarazo.
La mayoría de las veces es suficiente con fraccionar la alimentación en pequeñas comidas a lo largo de todo el día, compuestas, al menos al principio, por alimentos que gusten a la mujer. A veces basta con tomar el desayuno en la cama para notar una rápida mejoría. En los casos más molestos se puede recurrir a los medicamentos a base de vitamina B6.
Estreñimiento
Es una molestia muy frecuente. Se debe sobre todo a que se ralentiza la velocidad del tránsito intestinal, a causa de la acción relajante de las hormonas del embarazo en el intestino.
Se puede prevenir o atenuar con una alimentación rica en fibra (verduras y cereales) y tomando una moderada cantidad de agua. Si con esto no fuera suficiente se puede recurrir ocasionalmente al uso de laxantes blandos y a pequeñas lavativas.
Estrías
Pueden aparecer en la segunda mitad del embarazo y tienen el aspecto de franjas ligeramente hundidas de color rosado o violeta. Se localizan sobre todo en el abdomen, en la raíz del muslo, en los glúteos y en las mamas. En muchos casos este fenómeno apenas se nota. Se deben a una predisposición individual de falta de elasticidad de la dermis, asociada a un excesivo estiramiento de la piel por el aumento de peso. La mayoría de las veces aparecen después del parto, cuando la dermis, que se encuentra relajada y todavía no se ha tonificado, las pone más de manifiesto.
No existen medios seguros para evitarlas. Una alimentación equilibrada, para no tener exceso de peso, los masajes, la gimnasia y la aplicación diaria de una crema especifica, atenúan en gran parte su aparición.
Flatulencia
Es la distensión del estómago o intestinos debida al exceso de aire o gases que algunas mujeres sufren durante todo el embarazo, pero que es más frecuente en los últimos meses. Se debe a que el intestino trabaja más lentamente.
Hay que beber mucha agua, sobre todo fuera de las horas de las comidas y evitar los alimentos que fermentan. A menudo las bebidas demasiado calientes agravan el problema.
Hemorroides
Es la hinchazón de las venas situadas alrededor del ano y la última parte del intestino (recto), que se manifiesta en el segundo y tercer trimestre. En las mujeres predispuestas, el peso del útero causa la dilatación de estas venas. Son muy molestas y provocan prurito, escozor y dolor.
Hay que seguir una dieta rica en fibra y beber mucho. No se debe permanecer sentada o de pie durante mucho tiempo, sino que hay que cambiar con frecuencia de posición. Además, una moderada actividad física diaria favorece su disminución. La higiene local debe ser muy cuidadosa. Por error se usa el hielo como analgésico, pero en realidad el mayor alivio se encuentra con baños de agua templada en el bidé, que reactiva la circulación y hace que disminuya algo la hinchazón. En los casos más molestos se puede recurrir al uso de pomadas de acción vasoconstrictiva, anestésica y antiinflamatoria.
Hinchazón
En los últimos meses de embarazo las manos, las piernas, los tobillos y la cara pueden hincharse un poco. Esto se debe a una leve retención de líquidos, típica de este período.
Si la hinchazón no es excesiva, y no va asociada a tensión arterial alta y a pérdida de albúmina con la orina, no hay que alarmarse. Para acelerar el recambio y perder el exceso de líquidos, es oportuno beber mucha agua fuera de las horas de las comidas, evitar permanecer de pie o sentada demasiado tiempo e intentar tener las piernas en alto cuando se está sentada.
Incontinencia urinaria
Hacia el final del embarazo se pueden producir pérdidas involuntarias de orina, aunque en pequeña cantidad, a causa del peso y de la presión que el útero ejerce sobre la vejiga. Algunas veces esta molestia se puede confundir con la rotura de la bolsa de las aguas.
Durante todo el embarazo hay que hacer gimnasia para tonificar la musculatura del perineo y del abdomen. Además, mientras se orina, se puede practicar la gimnasia vesical: se empieza a orinar, se para durante 2-3 segundos (lo que se tarda en contar hasta diez) y se continua orinando.
Insomnio
Véase: “Alteraciones del sueño ”
Manchas del embarazo
Las manchas del embarazo son las zonas de color oscuro que afectan a algunas partes de la cara: frente, dorso de la nariz y pómulos. Es una excesiva producción de melanocitos (células que contienen melanina), causada por las hormonas del embarazo. Sólo en algunas mujeres se presentan de manera evidente.
Lo importante es no exponerse al sol sin protección: las manchas se harían más oscuras y tardarían más en desaparecer después del parto.
Micción frecuente
El embarazo modifica enseguida el delicado mecanismo de la emisión de orina: a veces éste es el primer signo de embarazo.
No es una molestia que haya que vigilar.
Náuseas
Véase: “Emesis”
Pérdidas de sangre
En los días en que debería aparecer la menstruación, al inicio del embarazo, se puede tener una pequeña pérdida de sangre. Se debe a la implantación del huevo en el útero que, al romper pequeños capilares, puede hacer perder un poco de sangre. Hasta el momento del parto no deberían producirse más pérdidas.
Es aconsejable informar al médico siempre que se produzcan pérdidas de sangre, para que pueda descartar una amenaza de aborto.
Pigmentación cutánea
Además de las “manchas del embarazo”, puede aparecer también una coloración en el abdomen, en la línea que va del ombligo al pubis (línea alba), así como en el pezón y en la areola mamaria, que se vuelve más ancha.
Estas manchas no tienen que ser tratadas y desaparecen espontáneamente algunos meses después del parto.
Pirosis
Véase: “Ardores - Dolores de estómago”
Ptialismo
Es el aumento de la secreción de saliva. Durante el embarazo, además de una excesiva producción de saliva se produce también una seria dificultad para deglutirla. La molestia, que aparece ya en los primeros días de retraso, va asociada frecuentemente con náuseas y/o vómitos, y en algunas mujeres se mantiene casi durante todo el embarazo.
La terapia y las normas dietéticas son las mismas que se aplican para las náuseas y los vómitos.
Salivación abundante
Véase: “Ptialismo”
Secreciones vaginales abundantes
Aparecen en la mayoría de las mujeres durante el embarazo, y se deben a la hinchazón y a la congestión de las mucosas genitales, típicas en este período. Algunas veces son tan abundantes que requieren el uso de absorbentes. Sólo raramente son síntoma de infección, en cuyo caso tienen un color distinto del blanco, van acompañadas de escozor y/o prurito, provocan enrojecimiento y tienen mal olor.
Es suficiente con lavar a menudo la zona con agua y jabón. Las irrigaciones vaginales son inútiles y pueden ser perjudiciales. En caso de infección es el médico quien, una vez realizados los análisis oportunos mediante un cultivo vaginal, establecerá la terapia más idónea.
Tensión mamaria
Al principio del embarazo, todas las mujeres sufren tensión y dolor en las mamas.
Cuando la molestia es muy intensa, las compresas calientes humedecidas pueden ser útiles para aliviar el dolor. Conviene llevar sujetadores cómodos, regulables y que contengan las mamas durante su aumento de volumen.
Tubérculos de Montgomery
Son las glándulas sebáceas de la areola mamaria, que a partir del 4°- 5° mes se agrandan. Su función es la de lubricar el pezón durante la lactancia.
No es un trastorno.
Varices
El embarazo favorece, en quien está predispuesta, la aparición de varices en las extremidades inferiores y en la vulva (genitales externos), y acentúa las ya presentes. Esto se debe a la acción relajante de las hormonas gravídicas en la pared de las venas y a la congestión de las mismas, a causa del peso que ejerce el útero.
En este período no hay que tratarlas con terapia quirúrgica y/o esclerótica. Es suficiente con descansar las piernas durante espacios de tiempo regulares, manteniéndolas en alto, y usar medias elásticas.
Fuente: www.prenatal.es
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